Intervenir en un inmueble no siempre significa empezar de cero.
Casa BC se encuentra en un conjunto de viviendas militares construido en Madrid en los años 60, con una distribución pensada para familias numerosas: habitaciones pequeñas, espacios fragmentados y recorridos poco fluidos entre la cocina, el salón y la zona más privada.
La intervención partió de romper esa compartimentación para adaptar la vivienda a una forma de habitar más contemporánea, conectando los espacios comunes y abriendo la cocina hacia el salón y la terraza. Pero transformar la vivienda no implicaba eliminar todo lo anterior. El gotelé, el suelo de tarima o una estructura con una presencia muy marcada no se entendieron automáticamente como elementos que había que ocultar o sustituir. Se incorporaron al nuevo proyecto.
El antiguo muro de chimeneas, que no podía demolerse y separaba la cocina del salón, se convirtió en uno de los gestos principales de la intervención. En lugar de disimularlo, se enfatizó revistiéndolo de terrazo, mientras que la mesa del comedor actúa como elemento de conexión entre ambos espacios. El terrazo recupera así un lugar protagonista. Un material muy presente en la arquitectura española de la segunda mitad del siglo XX, asociado durante años a viviendas, colegios o edificios públicos y relegado después frente a una estética cada vez más neutra y homogénea. Reivindicarlo supone también recuperar materiales vinculados a nuestra memoria arquitectónica y demostrar que lo existente puede formar parte de un lenguaje plenamente contemporáneo.
La intervención parte precisamente de ahí: observar primero qué merece permanecer y actuar después solo donde realmente es necesario.